Cita del día

jueves, 22 de marzo de 2012

DEMÉTER


Δημήτηρ o Δημήτρα, ‘diosa madre’ o quizás ‘madre distribuidora’. En la mitología romana se asociaba a Ceres. Según el retórico ateniense Isócrates, los mayores dones que Deméter daba a los atenienses eran el grano, que hacía al hombre diferente de los animales salvajes, y los misterios eleusinos, que le daban mayores esperanzas en esta vida y en la otra. Su figura viene de tiempos muy antiguos; es una diosa que asegura la fecundidad de la tierra y vela por las cosechas. Se presenta como la nueva madre Tierra, pero mucho más próxima y humana.

GENEALOGÍA.

Hija de Crono y Rea, y por tanto hermana mayor de Zeus, pertenece a la tercera generación divina. Tuvo varias uniones amorosas:
  • Con Zeus: Tras la victoria de Zeus sobre los Gigantes se convirtió en su cuarta esposa y le dio dos hijos: Core, luego llamada Perséfone, y Yaco. Su mito está íntimamente ligado al de su hija y ambas constituyen una pareja denominada “las diosas”.


  • Con Poseidón: Cuando la diosa buscaba a Perséfone por todas partes, Poseidón que la amaba, la seguía sin cesar. Para escapar de él, Deméter se transformó en yegua y se metió entre los caballos del rey Oncos en Telefousa (Arcadia). Pero Poseidón, tomando la forma de un caballo, se apareó con ella a la fuerza. Deméter se puso literalmente furiosa (Deméter Erinia) por este asalto, pero lavó su ira en el río Ladón (Deméter Lusia). De esta unión nacieron una hija, Despoina (Δέσποινη el ama, la dueña, la señora), cuyo nombre real no podía ser pronunciado fuera de los misterios eleusinos y que posteriormente fue confundida con Core, y un corcel de negras crines llamado Arión (Άρείων, el mejor). Este caballo pertenecerá primero a Oncos y luego a Heracles, que se servirá de él en la expedición contra Elis y luego en su lucha contra Cicnos.


  • Con Yasión: Este era hijo de Zeus y de la pléyade Electra, famoso por su belleza, al que se representa como un joven que lleva el cuerno de la abundancia. Ambos yacieron en un campo arado tres veces, lo que tenía un significado simbólico, y de esta relación nacieron Pluto (“la riqueza”) y Filomelo, condenados a no estar nunca de acuerdo. Pero esta relación encolerizó a Zeus por vulnerar la hibris (“desmesura, orgullo”) y castigó a Yasión fulminándolo con su rayo o bien incitando a sus caballos a que lo devorasen. Sin embargo, algunos autores describen los lamentos de la diosa ante el envejecimiento de Yasión, lo que excluiría su temprana muerte. Otras versiones afirman que nunca se casó ni tuvo hijos, o que acabó uniéndose con Cibeles y teniendo de ella un hijo llamado Coribas, del que tomarían su nombre los coribantes, soldados-sacerdotes de la diosa.

EPÍTETOS.

Se invoca Deméter con varios epítetos, entre ellos:
  • Anesidora (Ανησιδωρα, ‘dadora de dones’ de la tierra).
  • Anfictíone (de αμφικτιονία, 'fundación conjunta') en referencia al primer lugar de reunión de la Liga del Peloponeso.
  • Cloe (Χλοη, ‘el brote verde’), por sus poderes de fertilidad y eterna juventud.
  • Ctonia (Χθονια, ‘de la tierra’).
  • Erinia (Ερινυς, ‘implacable’).
  • Lusia (Λουσιη, ‘baño’).
  • Maloforos (Μαλοφορος, ‘portadora de manzanas’ o ‘portadora de ovejas’).
  • Potnia (Πωτνια, ‘señora’) en el Himno homérico a Deméter.
  • Tesmófora (Θεσμοφορος, ‘dadora de hábitos’ o incluso ‘legisladora’, pues también proporcionó leyes a sus seguidores), un papel que la enlaza a la aún más antigua diosa Temis. Este título estaba conectado con las Tesmoforias, una fiesta ateniense de rituales secretos exclusivamente femeninos relacionados con las costumbres nupciales.

A sus sacerdotisas se les daba el título de Melisas. Junto con Perséfone, se llamaban “las diosas”.

REINO.

Deméter era la diosa la agricultura y protectora del matrimonio y la ley sagrada. Mientras Rea es considerada la madre universal, Deméter es la madre nutricia, no olvidemos que “meter” significa “madre”. Deméter es diosa, pero ante todo es madre. Al concebir a Core, que simboliza el grano, asume el doble papel de madre que da a luz a una criatura y tierra que alimenta la semilla.

Junto a su hija Perséfone eran los personajes centrales de los misterios eleusinos que precedieron al panteón olímpico. Ambas diosas fueron honradas como las principales divinidades de la abundancia y de la fertilidad, y por los agricultores que celebraban, en la época de la cosecha, fiestas como las Tesmoforias y las Eleusinias.

Como diosa protectora de la agricultura, personifica la fertilidad y riqueza de la tierra, y se la considera inventora de la agricultura cerealista (la palabra “cereal” deriva de Ceres, nombre romano de Deméter). Enseñó a la humanidad los principios de la agricultura para que abandonaran la vida nómada, favoreciendo así la ciencia agrícola y el trabajo y, por tanto, la vida en sociedad, pues, gracias a esto, los hombres tienen la oportunidad de evolucionar de un estado salvaje a la civilización. Por esto ocupa un lugar privilegiado en la religión griega y fue especialmente popular entre las gentes del campo cuya economía se basaba fundamentalmente en el cultivo de cereales, y se le atribuyeron numerosos inventos para trabajar la tierra que transmitió a los hombres. Se la venera también como la «portadora de las estaciones» en un himno homérico, un sutil signo de que era adorada mucho antes de la llegada de los olímpicos.

REPRESENTACIÓN Y ATRIBUTOS.

Se la representa sentada en un trono, severa y majestuosa, vestida con una larga túnica coronada con espigas y portando en una mano los símbolos de la agricultura, principalmente la espiga y la amapola y en la otra una antorcha o una serpiente. Su trono era de malaquita verde brillante decorado con espigas de oro y pequeños cerditos dorados. Suele ir acompañada por Perséfone, Triptólemo e Iaco. Normalmente no se retrata a Deméter con un consorte, a excepción de Yasión.
Sus atributos son el trono, la espiga, la antorcha, la hoz, la diadema y el cetro. Sus animales son el caballo, la serpiente, el cerdo y la grulla. Sus plantas son el trigo, el narciso y la amapola o adormidera, que crecía entre el trigo con su brillante color rojo. Su víctima predilecta es la trucha.
Una representación artística conocida es Deméter, de Watteau. Era y es célebre la estatua en mármol de esta diosa que se hallaba en la ciudad de Cnido y que actualmente se encuentra en el Museo Británico de Londres.

MITOS Y LEYENDAS

También podemos encontrarla interviniendo en otras leyendas.
Grabado de Antonio Tempesta
  • La leyenda de Ascálafo: Cuando Hades secuestró a Perséfone y ya se preparaba la joven para regresar junto a su madre, Ascálafo, que habitaba en el Hades, declaró haberla visto comer un gajo de una granada, por lo que Perséfone tuvo que quedarse junto a su marido. Finalmente, por las protestas y amenazas de Deméter, Zeus sentenció que Perséfone permanecería una parte del año en el Hades y otra con su madre. En castigo por su declaración, Deméter sepultó a Ascálafo bajo una enorme piedra, de la que sólo pudo escapar cuando Heracles le liberó en su visita a los infiernos. Pero entonces Deméter le transformó en un búho de orejas cortas, animal que desde entonces vigila en la oscuridad. Según Ovidio, fue la misma Perséfone la que transformó a Ascálafo en búho, rociándolo con agua del río Flegetonte. Esta leyenda parece una modificación posterior de la historia de Ascálabo, convertido en lagarto por Deméter cuando se mofó de ella. La confusión podría devenir de la similitud de las palabras lagarto (Ἀσκάλαβος) y búho (Ἀσκάλαφος) en griego.


Grabado de Antonio Tempesta
  • La leyenda de Erisictión: Eresictión despreciaba a los dioses y no les hacía sacrificios. Para construir un techo para su sala de banquetes no dudó en talar un árbol sagrado de un santuario ancestral de la diosa Deméter. Las dríades que habitaban estos árboles corrieron a solicitar auxilio de la diosa. Deméter tomó la forma de su sacerdotisa Nicipe e intentó hacer desistir a Eresictón. Pero este amenazó a la diosa con matarla con el mismo hacha que estaba utilizando. Entonces Deméter, airada, ordenó a Némesis (la venganza) y a Limos (el hambre) que vengaran este ultraje. El terrible monstruo penetró en las entrañas de Eresictión de tal forma que desde entonces nada saciaría sus ganas de comer, y cuanto más engullera más crecería su hambre. Cuando Erisictión vendió todas sus posesiones para comprar comida, su padre se encargó de alimentarle, pero en poco tiempo acabó también con sus riquezas y Erisictión acabó convirtiéndose en un mendigo que comía inmundicias. Ni siquiera vendiendo a su hija Metra pudo conseguir alimentos suficientes para calmar su desazón. Metra obtuvo de su amante Poseidón el don de poder cambiar de forma, con lo que pudo huir del hombre al que había sido vendida. Cuando Erisictón descubrió esta facultad, la vendió repetidas veces a hombres distintos, pero los alimentos que obtenía a cambio no fueron suficientes para saciar su apetito. Erisictón terminó comiéndose a sí mismo, poniendo fin así a su tormento.

  • La leyenda de Fítalo, Fítalo era un héroe ateniense que vivía en las márgenes del Iliso. Cuando Deméter llegó a orillas del Cefiso, en el Ática, en busca de su hija, Fítalo le ofreció su hospitalidad. En agradecimiento, la diosa le regaló la primera planta de higuera. Sus descendientes, los fitalitas, conservaron durante largo tiempo el privilegio de este cultivo y acogieron a Teseo cuando regresaba de Corinto y le purificaron en su altar doméstico de los asesinatos que había cometido en su viaje hasta Atenas. Por este hecho los fitálidas gozaban de ciertos privilegios en las fiestas de Eleusis.


Nicolas Poussin
  • La leyenda de Melisa. Melisa fue la primera sacerdotisa de Rea  y el apodo las sacerdotisas de Rea Deméter y Perséfone. Despedazada por sus vecinas que intentaron hacerla desvelar los misterios en los que había sido iniciada por la diosa. Como castigo, Deméter mandó una peste que asoló el lugar y, en reconocimiento a la finada, del cuerpo de Melisa salieron abejas. Desde entonces Melisas es el sobrenombre genérico aplicado a las sacerdotisas de la antigua Grecia, quizá porque se las comparaba a las abejas por el murmullo semejante al zumbido de estos insectos cuando se juntaban grandes multitudes en el templo, que era comparado a una colmena.





clásicos: Deméter/Ceres

martes, 17 de enero de 2012

LA DECLINACIÓN ATEMÁTICA

1.      CARACTERÍSTICAS

La tercera declinación o atemática presenta una gran heterogeneidad, debido básicamente a dos circunstancias. La primera es que incluye temas, en un principio, diferentes entre sí: temas consonánticos, temas vocálicos (semivocales i, u) y temas en diptongo. La segunda se refiere a la propia peculiaridad fonética de la lengua griega que contribuye a enmarañar un esquema desinencial que parece a primera vista muy homogéneo.

La flexión atemática se caracteriza fundamentalmente por la ausencia de vocal temática ε/ο, presente en la declinación temática y ausente también en los temas en -α. La falta de ese elemento regulador hace de esta flexión la más compleja, pues abarca temas muy variados que dan lugar a formaciones muy diversas debido a los muchos y variados cambios fonéticos producidos al unirse las desinencias directamente a la raíz. El tema se averigua separando la desinencia -ος del genitivo singular (latín -is < *-es).

Presenta a menudo, además, rasgos muy arcaicos que la lengua en su evolución ha ido eliminando paulatinamente como la alternancia vocálica del elemento predesinencial y la alternancia tonal.

La alternancia vocálica era un recurso heredado del indoeuropeo. La alternancia de timbre, del tipo -ε-/-ο-/ø, pudo haber tenido en la lengua madre valores fonéticos además de morfológicos y léxicos, pero el griego conserva este sistema de manera residual en algunos paradigmas, como en los temas con sufijo -ter-/-tor- (nom. sing. πα-τήρ con grado e largo, acus. sing. πα-τέρ-α con grado e breve, gen. sing. πα-τρ-ός y dat, pl. πα-τρά-σι con grado cero) y en los temas en silbante (nom. sg. νέφος, gen. sg. νέφεος < *νέφεσ-ος). La alternancia de cantidad se puede considerar como vestigio de alternancia vocálica con valor morfológico pues desempeña la función gramatical de oponer el nominativo singular animado con vocal larga al resto de la flexión con vocal breve (nom. sg. λιμήν, gen. sg. λιμέν-ος; nom. sg. ῥῆτωρ, gen. sg. ῥήτορ-ος). No obstante, en algunos paradigmas la vocal larga del nominativo se ha generalizado (nom. sg. Ἑλλην, gen. sg. Ἑλλην-ος; nom. sg. λειμών, gen. sg. λειμῶν-ος).

En cuanto a la variación del acento, los temas monosilábicos llevan el tono en la sílaba radical en los casos rectos, y en la desinencia en los oblicuos casos: πόδα, πόδες, se oponen a ποδός, ποδί, ποδῶν.

2.      DESINENCIAS

-          GÉNERO ANIMADO

o   SINGULAR

§  NOMINATIVO Presenta dos posibilidades: sigmático o alargado: Cuando el nom. sing. animado no tiene -ς, presenta alargamiento de la vocal predesinencial si ésta es de timbres ο / ε (πατήρ, γέρων): φύλαξ < φύλακς (genit. φύλακος); γίγᾱς < *γίγαντς (genit. γίγαντος); γείτων (genit. γείτονος); λιμήν (genit. λιμέν-ος). Se da la circunstancia de que en algunos casos la vocal larga se ha generalizado en todo el paradigma: ἀγών (genit. ἀγῶνος).

§  VOCATIVO El voc. sing. anim. antiguo presenta frecuentemente el tema puro, a veces con retrotracción del acento (ἄναξ, voc. ἄνα), pero experimentó una tendencia a usar la forma del nominativo, especialmente en los nominativos en –ς y en aquellos con vocal larga extendida a todo el paradigma. El vocativo, como forma expresiva que es, conserva algunas veces una retrotracción del acento exclusiva de este caso: Σώκρατες de Σωκράτης -ους, πάτερ de πατήρ, ἄηδον de ἀηδών -δόνος.

§  ACUSATIVO El acus. sing. presenta la desinencia -n, como en el resto de las declinaciones, sólo que, debido a su carácter original de sonante, cuando va precedida de consonante ha evolucionado fonéticamente a -ᾰ. Se da la circunstancia de que algunos temas (en oclusiva dental precedida de ι o υ presentan ambas formas: χάρι-ν, χάριτ-α, cfr. χάρις χάριτος). En los temas en silbante aparece camuflada (-εσα > η). Esta nasal responde a la final latina -m (*-οϜις: οἶ-ν, latín ov-em; πόδ-α, latín ped-em).

§  GENITIVO (genitivo-ablativo) estaba caracterizado por la desinencia alternante *-es, *-os, *-s. Mientras que el genitivo latino toma el grado *-es, que más tarde se cierra en -is, el griego prefiere el timbre -ο- (-ος): ποδ-ός. Esta desinencia se desvirtúa en los temas en silbante (-εσος > -ους; -ασος > -ως) y en algunos temas vocálicos (-*ηιος > -εως).

§  DATIVO -ι (ποδ-ί) procede de una desinencia final indoeuropea *-ei, *-oi, *-i. El grado cero de la desinencia también se conserva en el locativo latino en -i (Tarent-i, Rhod-i).

o   PLURAL

§  NOMINATIVO y VOCATIVO desinencia -ες (*-es), distinta en indoeuropeo de la del genitivo de singular porque no ofrece la misma alternancia vocálica: πόδ-ες. El vocativo usa la forma del nominativo. En algún tema esta desinencia aparece camuflada (-εσες > -εις, ειες > -εις).

§  ACUSATIVO heredó la característica indoeuropea *-ns: tras consonante, la nasal *-n- vocalizó en -ᾰ (πόδ-ας, πατέρ-ας, homér. βασιλῆ[Ϝ]-ας). En los temas vocálicos el grupo *-ns evolucionó con la pérdida de la -n y el alargamiento compensatorio de la vocal anterior (-ινς > -ῑς, -υνς > -ῡς), como sucede en las dos primeras declinaciones (-ᾱς, -ους). Este fenómeno fonético se conoce como Ley de Osthoff. Una innovación más importante fue el empleo del nominativo plural en función de acusativo: ἀληθεῖς, πόλεις, πήχεις. Finalmente se extendió, en la κοινή, un acusativo en -ες (τέσσαρ-ες, γυναῖκ-ες) junto al uso del nominativo.

§  GENITIVO usa una desinencia -ων/-ῶν (< i.e. *-som, en latín -rum, por rotacismo de -s- intervocálica, -um): κοράκ-ων, ποδ-ῶν.

§  DATIVO el griego se sirve de una desinencia de locativo -σι, paralela a -αισι, -οισι. La final -σι presentaba el inconveniente de enmascarar el tema debido a cambios fonéticos: en dativos como ὁδοῦσι, σώμασι, ποσί, se reconocen con dificultad los temas ὁδοντ-, σωματ-,ποδ-. Para formar una desinencia con inicial vocálica, ciertos dialectos recurrieron al dativo plural de los temas en -εσ-, que era -εσ-σι: νέφ-εσσι. Esta terminación tuvo su origen en eolio y constituye uno de los EOLISMOS más claros de la lengua homérica.

-          GENERO INANIMADO

o   CASOS RECTOS La flexión del neutro carece de marca para todos los casos rectos del sing. y, normalmente, el grado cero del sufijo (ἧπαρ, ὄνομα, ἄστυ, las excepciones son ὕδωρ, σκώρ, σκατός) pero con algunas pérdidas fonéticas si la raíz acaba en un sonido no tolerado en posición final absoluta (γάλα < *γάλακτ, genit. γάλακτος; σῶμα < *σῶματ, genit. σώματος). Además, como todos los neutros, presenta la desinencia -ᾰ (procedente de un antiguo singular colectivo, razón por la que concierta con un verbo en singular) para los casos rectos del plural: ὀνόματ-α, νέφ-η (contracción de νέφε-α), ἄστη (> ἄστε-α).

o   CASOS OBLICUOS presentan las mismas formas del género animado.
3.      CLASIFICACIÓN

Sustantivos
consonante
oclusiva
labial
φλέψ, φλεβ-ός



gutural
φύλαξ φύλακ-ος
dental
ἐλπίς -ίδος,
σῶμα σώματ-ος
líquida
líquida
ἅλς, ἁλός
ῥήτωρ -ορος
πατήρ πατρός

nasal
λιμήν -ένος,
ῥίς, ῥινός
-ντ-

γίγας -αντος,
γέρων -οντος
silbante

γένος γένους,
ἀληθής, ἀληθές
κρέας κρέως
vocal
suave
alternante
πόλις πόλεως,
πῆχυς πήχεως


no alternante
οἶς οἰός,
ἰχθύς ἰχθύος
diptongo

γραῦς γραός,
βοῦς βοός
βασιλεύς βασιλέως
vocal larga

πειθώ, πειθοῦς,
ἥρως ἥρωος
Adjetivos
2ª clase
nasal

εὐδαίμων -ον


silbante

ἀληθής -ές
3ª clase
nasal

μέλας -αίνα -αν

-ντ-

πᾶς, πᾶσα, πᾶν
vocal

γλυκύς -εῖα -ύ

4.      PARTICULARIDADES DEL ACENTO

Además de la citada alternancia tonal y de la retrotracción del acento, algunas acentuaciones parecen contradecir las leyes de la limitación. La mayoría de ellas se explican por alteraciones fonéticas posteriores a la fijación del acento o por analogía. Así el genitivo singular πόλεως se remonta a πόληος, de modo que la fijación del acento es correcta pero después se ha producido una metátesis de cantidad; en cambio en el genitivo del plural de esta misma palabra πόλεων la acentuación es así por analogía precisamente con el genitivo singular. Estas circunstancias se dan sobre todo en los temas en ι e υ con alternancia.

Puedes practicar en este enlace.