Cita del día

domingo, 24 de octubre de 2010

La declinación

Como otras lenguas derivadas del indoeuropeo, el griego y el latín son lenguas flexivas. Eso significa que una misma palabra puede adoptar distintas formas según las categorías gramaticales que representa. Estas lenguas distinguen formalmente entre el sistema verbal o conjugación y el sistema nominal o declinación (nombres, adjetivos, pronombre y artículo). Además entran en juego otro tipo de palabras carentes de flexión: adverbio, preposición, conjunción e interjección.

            El sistema de la flexión nominal y el de la verbal son diferentes tanto por sus morfemas desinenciales como por sus categorías significativas, aunque pueden formarse sobre una misma base léxica o radical. Ambos sistemas sólo comparten la indicación de una categoría gramatical, el número, pero los morfemas para expresarlos son distintos.

            Toda palabra consta de un elemento básico, necesario como base de la palabra y de la familia de palabras derivadas, que recibe el nombre de raíz, y unos morfemas, llamados sufijos, que pueden tener valor léxico (de significado) o gramatical (temas y desinencias). Los primeros sirven para formar derivados, mientras que los segundos sirven para indicar las funciones de la palabra en la frase, es decir, sus categorías gramaticales.

Comenzamos por la flexión nominal o declinación cuyas categorías gramaticales son caso, género y número.

         Caso: indica la función sintáctica. El griego simplifica aún más que el latín el sistema indoeuropeo, de modo que sólo tiene cinco casos frente al indoeuropeo que tenía ocho.

GRIEGO
IDE.
LATÍN
FUNCIÓN
Nominativo
Nominativo
Nominativo
Sujeto y atributo
Vocativo
Vocativo
Vocativo
Apelación
Acusativo
Acusativo
Acusativo
C.D.
Genitivo
Genitivo
Genitivo
C.N.
Ablativo
Ablativo
C.C. procedencia
Dativo
Locativo
C.C. lugar
Instrumental
C.C. instrumento
Dativo
Dativo
C.I.

         Género: indica el género gramatical (no debe confundirse con sexo). Originariamente había tan sólo dos géneros: animado e inanimado. Posteriormente se hizo necesario diferenciar, dentro del género animado, el masculino y el femenino al que se dotó de un sufijo diferenciador (esto explica que actualmente el masculino sea el término no marcado y que, por lo tanto, incluya a ambos) y se llamó neutro al inanimado (<neuter “ni uno ni otro). En la declinación el neutro se caracteriza por tener los casos rectos (nominativo, vocativo y acusativo) iguales, mientras que los casos oblicuos (genitivo y dativo) se forman como los animados del mismo tipo. Restos de la situación original son los llamados género común (nombres a los que se le pueden atribuir los dos géneros: el/la testigo) y género epiceno (nombres con un único género gramatical a los que se debe añadir la palabra macho o hembra para diferenciar su sexo, generalmente nombres de animales: la ballena –macho-).
         Número: es la única categoría que comparte con el verbo por lo que deben concordar. Originariamente eran tres: singular (indica unidad o totalidad), plural (indica multiplicidad) y dual (se refiere a dos sujetos u objetos que se consideran una pareja natural e indisoluble, como los dos ojos). Su uso en Homero y en ático es ya un arcaísmo que se podía evitar añadiendo al plural la indicación de “dos” mediante un numeral cuando era preciso.

Finalmente, en griego hay tres declinaciones que se reconocen por su enunciado. Los sustantivos se enuncian con la forma de nominativo y el genitivo de singular al que se añade el artículo para saber el género. Los adjetivos se enuncian con todas las formas de nominativo de singular, de modo que pueden tener tres formas (masculino, femenino y neutro) o dos formas (masculino – femenino y neutro).

NOMBRE
TEMA
GENITIVO
GÉNEROS
1ª decl. o temas en -α
-α, -η
-ας, -ης, -ου
Principalmente femenino, aunque también masculino
2ª decl. o temática
-ε/-ο
-ου
Principalmente masculino y neutro, pero también femenino
3ª decl. o atemática
Resto
-ος (-ους, -ως)
Palabras de los tres géneros


domingo, 17 de octubre de 2010

Cuestionario de Mitología

Transcripción

TRANSCRIPCIÓN Y TRANSLITERACIÓN.

1.    INTRODUCCIÓN.

Tanto la transcripción como la transliteración buscan representar una lengua con el sistema gráfico de otra. La diferencia está en que la transcripción parte de la forma hablada y tiene en cuenta la pronunciación de la forma escrita de la lengua de destino, mientras que la transliteración parte de la forma escrita e intenta ser un reflejo fiel de ella.

            La transliteración es un sistema que tiene por finalidad reproducir rigurosamente todos los rasgos fonéticos de estos nombres mediante caracteres latinos, pero que a menudo origina una grafía que nos resulta extraña, principalmente por la necesidad de marcar la cantidad de las vocales, rasgo fonético ajeno a la mayoría de las lenguas modernas. Este sistema es utilizado por el inglés.

             La transcripción es un procedimiento que intenta representar los sonidos del nombre extranjero sin forzar la grafía de nuestra lengua ni provocar formas exóticas. De este modo se simplifica con carácter más arbitrario las características fonéticas, pero se gana en eufonía frente a la transliteración.

2.    TRANSCRIPCIÓN Y TRANSLITERACIÓN GRIEGA.

2.1.   ESQUEMA DE CAMBIOS.

Consonantes: Oclusivas: β δ γ> b d g > b d g (γ + γ κ χ ξ > n)
     π τ κ> p t k/c > p t c (siempre grafía c)
     φ θ χ> ph th kh/ch > f t c/qu (siempre fonema /k/)
     Líquidas: λ μ ν ρ > l m n r/rh > l m n r
     Silbantes: σ > s > s (salvo sC- > sC- > esC-)
     Dobles: ζ > z > c/z (siempre fonema /θ/)
       ξ > x > x/j
       ψ> ps > (p)s- -ps- -bs- : ( p)sicología polidipsia ábside
Vocales: Simples: breves: α ε ι ο υ > a ĕ i ŏ y > a e i o i/u
      largas: α η ι ω υ > ā ē ī ō y > a e i o i/u (-η > -ā/-ē > -a/-e)
  Diptongos: breves: αι > ae > e ;            ει > ī > i/e;      οι >oe > e
      αυ = ;                       ευ =                ου> ū > u
      largos: > oe > o/e
  Hiatos iniciales: ι + V- > i- > i-/j-;           υ + V- > y- > j-
     αι + V- > ay- > ay-;     ει + V- > ey- > ey-
     ευ + V- > eu- > ev-

2.2.   OBSERVACIONES DE INTERÉS.
            
         La diferencia entre la e y la o la establecemos por su cantidad. Así escribimos ē para la e larga (eta) y ō para la o larga (omega). Al no hacerlo se pueden crear muchas confusiones, dado que hay pares de palabras o raíces griegas que se distinguen únicamente por este detalle.

        El acento es otro de los elementos determinantes, pues a veces una palabra griega se distingue de otra sólo por la acentuación. Otras palabras que se diferencian, además del acento, en la cantidad de la e/o.

3.    TRANSCRIPCIÓN Y TRANSLITERACIÓN LATINA.

3.1.   PRINCIPALES REGLAS DE TRANSCRIPCIÓN LATINA.

Se debe diferenciar entre latinismos, cultismos y palabras patrimoniales, aunque a veces se dan dobletes.

Los latinismos son términos latinos que se mantienen con su grafía y pronunciación clásica;
Los cultismos sólo sufren las modificaciones mínimas para su adaptación a las lenguas actuales;
    - Las palabras latinas pasan a las lenguas modernas a través del acusativo latino
    - Todas las lenguas pierden la –m final y cambian o pierden (apócope) la vocal anterior.
    - Todas las palabras procedentes del latín mantienen lugar originario de su acentuación.
    - La mayor parte de las consonantes finales desaparece.
Las palabras patrimoniales son las que han sufrido más cambios y se diferencian más en las lenguas romances.

Distintas causas explican la existencia de dobletes a partir de una misma palabra latina, como legalem  > legal / leal, directum > directo / derecho

Vocales simples breves átona: no cambia, salvo i + vocal inicial > y- / j-
  tónica: e > ie (terram); i > e (bibere);
              o > ue (sortem); u >o (guttam)
  postónica y pretónica interna > Ø (nobilem > noble)
   largas: no cambia (a veces e/o se cierran en i/u y u se abre en o)
diptongos: ae > e / ie (aedificare > edificar);
                   au > o (aurum > oro);
                   oe > e (amoenum >ameno)
Consonantes: simples oclusivas sonora  intervocálica > Ø (foedus > feo)
          sorda intervocálica > sonora (pero c + e, i > θ)
          aspiradas: ph > f; th > t; ch > c/qu  (fonema k)
    fricativas: f- > h- (facere > hacer); -x- > -j-; z + e > c
    líquidas: se mantienen // qu > c (quasi > casi).
agrupadas: cl-, fl-, pl- > ll-  / cons + -cl-, -fl-, -pl- > -ch-
  ct > ch (noctem > noche) //  -ns- > -s- (insula > isla)
  -gn-, -mn-, -nn-, -ng-, -nd- > -ñ-  / -ll- > -ll-
  dy > y ; ly > ll / j ; ny > ñ; ty, cy  > z/c
  -c´l-, -g´l-, -t´l- > -j-  / cons. + -c´l-, -g´l-, -p´l- > -ch-

3.2.   LA ACENTUACIÓN.

Para leer correctamente los términos latinos, a falta de una marca gráfica, debemos poner la atención en dos reglas de acentuación latina (teniendo presente que una vocal latina es larga si va seguida de dos consonantes, y que el diptongo siempre es largo):

1ª Regla. Si la penúltima sílaba es larga o es diptongo, la palabra es grave. Ej. amícum, latínum.
Regla. Si la penúltima sílaba es breve, el acento recaerá sobre la anterior, con lo cual la palabra será esdrújula. Ejs. : Hispaníam, aurículam, parábolam. 

Esta norma rige en las palabras latinas, sí como en su transcripción, incluso si son términos procedentes del griego.

En estos enlaces encontrarás ejercicios para practicar:
Palladium
Mestre a casa
Gramática griega interactiva

Urano y Cronos, padres crueles


Urano, padre cruel, temiendo que sus hijos lo destronasen, los encerró en el interior de su madre. Gea, cansada y compadecida, pidió ayuda a sus hijos y les dio armas para luchar contra su padre. Pero sólo Cronos, el más joven de los Titanes, atendió a sus lamentos. Con una hoz, castró a su padre: del esperma de Urano que cayó al mar se formó una espuma de la que nació Afrodita, diosa del amor, mientras que de la sangre que cayó a tierra nacieron las Erinias, los Gigantes y las Ninfas Melias.

Después de esto, liberó a sus hermanos, ocupó el trono del mundo y se casó con su hermana Rea. Con ella tuvo seis hijos (tercera generación de dioses o dioses olímpicos): Deméter, Hestia, Hera, Hades, Poseidón y Zeus. Pronto se mostró tan cruel y tirano como su padre e iba devorando a sus hijos nada más nacer, pues Urano y Gea habían vaticinado que sería destronado por un hijo suyo.

Cuando Rea estaba a punto de dar a luz a Zeus, su último hijo, engañó a su esposo envolviendo una piedra en pañales y ofreciéndosela como si se tratase del recién nacido. Cronos no sospechó el engaño y se la tragó.

Zeus fue conducido a la isla de Creta, donde la cabra Amaltea lo amamantó y lo crió, mientras los Curetes, para disimular el llanto del niño, golpeaban sus escudos con lanzas y bailaban danzas guerreras. Al llegar a la edad adulta, con ayuda de la Oceánide Metis (la Prudencia), ofreció una pócima a su padre que le hizo devolver a los hijos que había devorado. Una vez liberados sus hermanos y con la ayuda de los Cíclopes y los Hecatónquiros, Zeus declaró la guerra a Cronos, que contaba con el apoyo de sus hermanos, los Titanes. Esta lucha se conoce con el nombre de Titanomaquia y acabó con la victoria de Zeus, quien devolvió a los Titanes al Tártaro (el recuerdo del fragor que produjeron éstos al caer explica el estruendo de los terremotos).

Después Zeus repartió el mundo equitativamente entre sus hermanos: a Hades le ofreció el mundo subterráneo, a Poseidón el mar, y se reservó para sí el reino del cielo. La Tierra y el Olimpo no se dividieron y quedaron aparentemente como lugares comunes, unidos indisolublemente.

Pero Zeus tuvo que afrontar otra batalla más para conservar este nuevo orden: el enfrentamiento con Tifón, hijo de Gea y el Tártaro, conocido como Tifonomaquia.

El Caos

Según la Cosmogonía de Hesíodo (S. VIII a.C.), el origen del universo mítico parte de una masa indefinida llamada Caos (Χάος). Del él nacieron Gea (Γαῖα, la Tierra), el tenebroso Tártaro (Τάρταρος, situado en el fondo de la tierra), Eros (Ἔρως, fuerza fundamental que asegura la continuidad de las especies y la cohesión interna del cosmos), Erebo (Ἔρεβος, las tinieblas infernales) y la negra Noche (Νύξ). De los dos últimos nacieron Éter (Αἰθήρ, el cielo superior) y Día (Ἡμέρη).

Las sucesivas generaciones de dioses representan el complicado proceso que entraña el paso del Caos al Cosmos.

En la primera generación de dioses, Gea, madre de universo y, como tal, venerada en muchas mitologías, engendró a Urano (Οὐρανός), el cielo estrellado que la cubre por entero, las grandes montañas (οὔρεα μακρά), sede de las ninfas de los bosques, y el Ponto (Πόντος), el mar. Tras el nacimiento de Urano y Ponto, se unió a ellos y dio lugar así a la segunda generación de dioses.

De Urano y Gea nacieron los seis Titanes (Τιτᾶνες: Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto y Crono), las seis Titánides (Τιτανίδες: Tea, Rea, Temis, Mnemosine, Febe y Tetis), los tres Cíclopes (Κύκλωπες: Brontes, Estéropes y Arges) y los tres Hecatónquiros (Ἑκατόγχειροι: Coto, Briareo y Giges)

martes, 5 de octubre de 2010

El alfabeto cantado

Para que aprendas el alfabeto, te presento una bonita canción.

No se te olvide tener delante tu chuleta para poder seguir la letra (je, je)


 Y otra más con letra y traducción:
α, β, γ, δ, 
ε, ζ, η, θ, 
ι, κ, λ, μ, 
ν, ξ, ο και π, 
ρ, σ, τ και υ 
φ, χ, ψ κι ω.
 Άκου, άκου, κοίτα, κοίτα, κοίτα       Oye, oye, mira, mira, mira 
έμαθα την αλφαβήτα.                      he aprendido el alfabeto. 
Είμαι, είμαι έξυπνο παιδάκι,            Soy, soy un niño listo, 
μου αξίζει, μου αξίζει,                     me merezco, me merezco, 
μου αξίζει ένα φιλάκι.                      me merezco un besito.

Mito y mitología

Dos son los pilares fundamentales de la cultura occidental y europea: el mundo clásico grecorromano y el pensamiento judeocristiano. Aquí nos vamos a centrar en el primero y ahora más concretamente en su mitología.

Para empezar no existe una una definición unívoca y simple, si bien podemos resumir algunas de ellas diciendo que mito es un relato tradicional, que pretende ser verídico, sobre la actuación memorable y ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo prestigioso y lejano. En cualquier caso, existen varios tipos de mitos:

­        Sobre los orígenes
­  Del mundo: cosmogonía
­  De los dioses: teogonía
­  De los hombres: antropogonía
­        Sobre las hazañas
­  De los dioses: teológicos
­  De los héroes: épicos
­        Sobre el porqué de determinadas instituciones políticas, sociales o religiosas: etiológicos
­        Sobre la vida futura y de ultratumba: escatológicos
­        Sobre las luchas entre los principios morales: morales

Por otra parte, tras este intento de definición pasamos a relacionarlo con otras expresiones con las que se producen frecuentes confusiones:

Mito: narra, en lenguaje simbólico, los elementos originarios básicos de una cultura que suelen estar fuera del tiempo y se ocupa principalmente del nacimiento del universo, los dioses y los hombres o del origen de las creencias, ritos y formas de vida de un pueblo. 

Leyenda: narra una historia popular, creída tanto por el narrador como por la audiencia, acerca de héroes caracterizados como seres humanos de notable relieve en la colectividad a la que pertenecen y encuadrados en una familia y época determinadas.

Cuento: es un relato popular, no considerado verídico ni por el narrador ni por la audiencia, que ocurre en un mundo fantástico lleno de personajes extraños y mágicos, indeterminados en cuanto a familia, época y colectividad, y con gran variedad de argumentos, aunque normalmente implica a un héroe o heroína desvalido que debe enfrentarse a empresas casi imposibles.

El mundo occidental siempre ha querido poner enfrente el mito (μῦθος) y la razón (λόγος), así como con historia. Pero los límites siempre han sido borrosos. “El paso del mito al logos”, del que los griegos fueron protagonistas, es la expresión con la que se hace referencia al origen de la filosofía como superación de las formas míticas y religiosas de pensamiento y al advenimiento de un pensamiento racional que incluye tanto la filosofía como la ciencia.

Además, aunque el concepto de mito se ha mantenido, el vocablo ha variado su sentido. Ya en el mundo griego había diversas formas de acercarse al mito (según el autor que lo plasme), pero más varió su sentido en época cristiana en que pasó a ser sinónimo de anatema por lo que el término casi desaparece a favor de los de leyenda y cuento (lo que pudo influir en la confusión actual). Actualmente se ha invertido el uso de la palabra hasta el punto de que cualquier cota alcanzada por el hombre es calificada de mítica.

Finalmente hay que decir que los griegos no sólo crearon una mitología, sino que inventaron la mitología en el sentido de "ciencia de los mitos", en cuyo estudio es fundamental el momento de la interpretación. Son múltiples los modelos interpretativos, aunque los más extendidos son:

_ El método alegórico, surgido en el s. VI a.C. con Teágenes de Regio, quien supone que tras la exposición literal de los mitos se esconde un sentido moral que se descubre con ayuda de la homonimia y la metáfora.
_ El método evemerista, surgido en el s. IV a.C. con Evemero de Mesene, quien considera que tras los dioses como supuestas entidades reales, se esconde un antiguo rey elevado a la categoría divina por sus hazañas y cualidades.

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