Cita del día

martes, 4 de octubre de 2011

LA LENGUA GRIEGA Y SUS DIALECTOS

LOS PRIMEROS TESTIMONIOS

El Testimonio más antiguo de la lengua griega es el micénico, que fue descubierto en unas tablillas de barro (de contenido burocrático) encontradas en Micenas y otros lugares de Grecia, datado hacia el 1450-1150 a.C. Estas tablillas fueron descifradas por los ingleses Michael Ventris (arquitecto) y Jhon Chadwick (profesor de lingüística griega) poco después de la Segunda Guerra Mundial, en 1952. El griego micénico está escrito en un sistema gráfico de tipo silabario, el Lineal B, préstamo del que empleaba el cretense, el Lineal A, aún no descifrado.

Este tipo de escritura cayó en desuso y hasta la aparición de la escritura alfabética, adaptación del sistema de escritura fenicio, que debió de producirse a finales del siglo IX a.C. no poseemos testimonios escritos de la lengua griega. Este alfabeto fue el utilizado en las primeras manifestaciones literarias (Ilíada y Odisea), en el S. VIII a.C.

LOS DIALECTOS GRIEGOS

Varias teorías explican o intentan explicar la diferenciación dialectal del griego:

(Fuente: Gran Historia Universal, tomo II: Civilizaciones fluviales. Ediciones Folio, S.A., 2.000).
         
  • Teoría de las tres migraciones: es la teoría tradicional y la defendida por Kretschmer, según la cual los griegos entraron en Grecia en tres oleadas migratorias. Los jonios entraron hacia el 2000-1900 a.C., los aqueos o eolios hacia el 1600 y finalmente los dorios hacia el 1200. La leyenda del regreso de los Heráclidas se asocia al último episodio. Como históricamente estos pueblos hablan variedades dialectales diferentes de la lengua griega, se daba en esa doctrina una completa equiparación entre estirpe, dialecto y migración. Actualmente esta teoría es muy discutida.
  • Teoría de las dos migraciones: según esta teoría tan solo hubo dos oleadas migratorias, la de jonios y aqueos hacia el 1900-1600, quienes crean la civilización micénica, y la de los dorios hacia el 1200, que la destruyen.
  • Teoría de una única migración: según esta teoría sólo hay una oleada migratoria, de la que salen los demás pueblos (jonios, eolios y dorios). Esta teoría es la más aceptada en la actualidad. Además critica la explicación tradicional del hundimiento de Micenas por la invasión de los dorios en el S. XIII a.C. Así Karl Julius Beloch defiende que no existió tal invasión ni hubo una estirpe específica de griegos dorios que se trasladara al corazón de la Grecia micénica con su dialecto propio, mientras que J. Chadwick dice que en el trasfondo de la leyenda del retorno de los Heráclidas subyacen conflictos de la aristocracia micénica: acaso una poderosa familia fue obligada a exiliarse por rivales políticos y volvieron después acompañados, como dice Heródoto, de tribus que poblaban las montañas del Pindo.

Heracles con uno de los heráclidas
Hoy, tras un abuso de invasiones y oleadas para explicar cambios culturales que se pueden entender satisfactoriamente por evoluciones autóctonas o por contactos culturales y tras la consideración de que las diferencias dialectales del griego antiguo han aparecido mayoritariamente en épocas posteriores a la caída de Micenas, tan solo estamos seguros de que los griegos no son la población autóctona de Grecia, en el sentido de que no son los descendientes directos de la población neolítica sino que han penetrado en una fecha difícil de determinar, pero probablemente en la Edad del Bronce, a partir de 1900 a.C.

Sea como fuere, hasta el S. III a.C. no hubo una lengua unificada, por razones geográficas e históricas, sino una serie de dialectos con elementos comunes, unos derivados de la conservación de un patrimonio originario y otros compartidos. Fundamentalmente se distinguen cuatro grupos dialectales:

- El arcadio-chipriota o aqueo: emparentado con el antiguo micénico, el arcadio se hablaba en Arcadia (en el Peloponeso) y el chipriota, en la isla de Chipre.
- El eólico: se hablaba en Tesalia, en Beocia, en la isla de Lesbos y en el norte de Asia Menor. En eólico escribieron sus poesías Alceo y Safo de Lesbos.
- El jónico-ático: en un principio fue la variante dialectal más común en la literatura.
- El jónico: se hablaba en Eubea, islas Cícladas y la zona central de Asia Menor (en Esmirna, Éfeso y Mileto). El dialecto jónico está muy próximo al ático, ya que los jonios, que poblaron la zona costera de Asia Menor durante los siglos X y IX a.C., procedían sobre todo del Ática. Es la base de la lengua de Homero, de Hesíodo y de Heródoto. También se escribió en jónico el género poético de la elegía y el yambo.
- El ático: se hablaba en Atenas y sus alrededores. Como lenguaje literario llegó a superar al resto, principalmente en los siglos V (el siglo de Pericles) y IV a.C., por la superioridad política, social y cultural de Atenas. En ático escribieron los grandes autores de la literatura griega: los trágicos Esquilo, Sófocles y Eurípides; el cómico Aristófanes; los historiadores Tucídides y Jenofonte; el filósofo Platón, y los oradores Lisias, Demóstenes y Esquines.
- El dórico en sentido amplio:
- Dórico: es el dialecto de la zona meridional del Peloponeso y de la llamada zona doria (sur Asia Menor, Creta, Dodecaneso, Cícladas meridionales y Magna Grecia). Es la lengua de Píndaro, de Baquílides y de Teócrito, de la poesía bucólica y coral.
- Griego del Noroeste: se hablaba en el Epiro, la Élide y en las regiones próximas a éstas y en algunas islas del mar Jónico.
Kinder, H. Atlas Histórico Mundial. Akal. 2007

            Como puede deducirse, no todos los dialectos fueron igualmente importantes por los textos literarios escritos en ellos. Ya hemos citados los nombres de algunos autores que utilizaron cada dialecto. Un caso especial dentro de la literatura griega es el dialecto homérico: Homero compone sus obras en una lengua artificial, nunca hablada, constituida por una base del dialecto jónico, al que se añaden elementos eólicos y otras formas arcaicas; este dialecto homérico se convierte en la lengua de la poesía épica hasta la época imperial. Pero es el dialecto ático el que durante el siglo V a.C. desplaza a todos los demás por la calidad de su literatura.

LA KOINÉ O LENGUA COMÚN

Posteriormente el ático, con ciertas modificaciones (sin sus arcaísmos e incorporando vocablos jonios y dorios), dio origen a una lengua común o κοινή διαλεκτός, que se convertiría en la lengua oficial en tiempos de Alejandro Magno (fin del S. IV a.C.) y se mantuvo como lengua franca y de cultura desde las fronteras de la India hasta Egipto y desde allí hasta el sur de Italia cuando el Imperio de Alejandro se fragmentó en diversos reinos. Atenas ya no era la capital de cultura, sino ciudades como Pérgamo, Alejandría, Éfeso.

Emplearon la κοινή el filósofo Aristóteles, el historiador Polibio y el moralista Plutarco. La κοινή fue la base del griego bíblico, a ella se tradujo el Antiguo y en ella se escribió el Nuevo Testamento, en la época romana fue la lengua de cultura (Marco Aurelio, sin relación con Grecia, escribió sus apuntes más íntimos o Soliloquios en griego) y posteriormente fue la lengua oficial del Imperio Bizantino (siglos V-XV).

EL GRIEGO BIZANTINO Y EL GRIEGO MODERNO

Desde el traslado de la capital del Imperio Romano a Constantinopla (330) hasta su conquista por los turcos (1453), esta ciudad (llamada primero Bizancio, después Constantinopla y hoy Estambul) se convirtió en el centro de poder político y cultural helénico y su lengua es el griego medieval o bizantino. El Imperio Bizantino sobrevive diez siglos a la caída de la vieja Roma, arrasada por Alarico en 410 y a la destrucción del Imperio Romano de Occidente una vez depuesto su último emperador por los bárbaros en 476.

Los griegos, sometidos al Imperio Turco, en su país continuaron hablando griego pero hasta el XIX no volvió a ser su idioma oficial de la Grecia libre. Mientras tanto, en Occidente, durante la edad Media, se ignora la lengua griega (al margen de los manuscritos se anotaba Graecum est; non legitur), hasta que el Humanismo (S. XIV-XIX) recupera los textos clásicos, a partir de los manuscritos de los bizantinos huidos, que se traducen cuidadosamente, se comentan ampliamente y se estudian, primero en Italia y luego en otros paises.

Hoy los griegos hablan el griego moderno o neohelénico, en el que hay dos tendencias, debidas a los problemas para definir ciertos usos de la norma escrita tras siglos de uso furtivo y coloquial:

-  καθαρεύουσα (purificada): el griego culto, conservador y arcaico, próximo al griego clásico.
- δημοτική (popular): el griego hablado por el pueblo, resultado de la evolución lingüística desde el S. XV y núcleo del griego moderno.

Podemos, por tanto, seguir la historia de la lengua griega desde los primeros testimonios de época micénica hasta el griego moderno: más de 3.000 años de la lengua en la que se ha difundido gran parte de los fundamentos de la civilización occidental, por lo que constituye un fenómeno lingüístico singular.

1 comentario:

  1. Se suele decir que existen esas dos modalidades de griego moderno, pero de hecho la única realidad es la δημοτική. La καθαρεύουσα es una absurda entelequia, muy alejada del griego antiguo, por cierto.

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