Cita del día

jueves, 22 de marzo de 2012

PERSÉFONE

"Proserpina" de
Dante Gabriel Rossetti.
 
Perséfone (Περσεφόνη, ‘la que lleva la muerte’) es hija de Zeus y de Deméter. La joven doncella, que en un principio se llamaba Kore (Κόρη, ‘doncella), cambió su nombre por el de Perséfone cuando fue raptada por Hades y convertida en la reina del Inframundo.

En otros dialectos era conocida por otros nombres, como Persephassa o Persephatta. Homero la llama Persephoneia (Περσεφόνεια). Los romanos tuvieron noticia de ella por primera vez a través de las ciudades eólicas y dóricas de la Magna Grecia, donde usaban la variante dialéctica Proserpina (del latín proserpere, ‘emerger’) o Leptinis.

Perséfone está vinculada al mito de la primavera y es una deidad de vida, muerte y resurrección.



VISIÓN GENERAL

Perséfone, de Christian Friedrich Tieck
Su historia de Perséfone tiene un gran poder emocional: una doncella inocente, el dolor de una madre por el rapto y el regreso de su hija. También es citada con frecuencia como un paradigma de los mitos que explican procesos naturales, con el descenso y el regreso de la diosa provocando el cambio de estación.

Pero los griegos también conocían otra faceta de Perséfone. Ella era además la terrible Reina de los muertos, cuyo nombre no era seguro pronunciar en voz alta y a la que se referían como «La Doncella». En la Odisea, cuando Odiseo viaja al Inframundo, alude a ella como «Reina de Hierro». Su mito central, aún con toda su familiaridad emotiva, era también el contexto tácito de los extraños ritos iniciáticos secretos de regeneración de los misterios eleusinos, que prometían la inmortalidad a sobrecogidos participantes: una inmortalidad en el mundo subterráneo de Perséfone, en un banquete con los héroes bajo su pavorosa mirada.

Sin embargo, Perséfone no tenía una posición estable en el Olimpo. Solía vivir muy lejos de los demás dioses, siendo una diosa de la naturaleza anterior a plantar semillas y cultivar plantas. En la tradición olímpica fue cortejada por los dioses Hermes, Ares, Apolo y Hefesto, pero ella rechazó todos sus regalos y alejó a su hija de la compañía de los dioses. Así, llevaba una vida pacífica hasta que se convirtió en la diosa del inframundo, lo que, según los mitógrafos olímpicos, no sucedió hasta que Hades la raptó y la llevó allí con él.

GENEALOGÍA.

Según la Teogonía de Hesíodo, Perséfone era hija de Zeus y Deméter: “Y él [Zeus] fue a la cama de la abundante Deméter, quien concibió a Perséfone, la de blancos brazos, robada por Hades del lado de su madre”.

Casada con Hades, en muchos de los tratados de mitología griega se afirma que no tuvieron descendencia. Sin embargo, según los órficos son los padres de las Erinias (Tisífone, Megera y Alecto).

Junto a Zeus engendró a Zagreo, quien por instigación de Hera fue despedazado y posteriormente resucitado con el nombre de Yaco, y a Melinoe (Μελινοη, "Pensamiento oscuro"), diosa griega  de los fantasmas y de las ofrendas de propiciación hechas a los difuntos que cada noche descendía a la tierra acompañada de un séquito de fantasmas (cf. los misterios órficos). Se dice que Zeus tomó el aspecto de Hades y sedujo a Perséfone en el río Estigia, aunque algunas tradiciones atribuyen la paternidad de Melinoe al mismo dios Hades.

EPÍTETOS.

Deméter y Perséfone. Relieve del S. IV
Perséfone (“la que lleva la muerte”) es su nombre en la literatura épica de la Grecia jónica, cuyo nombre no era seguro pronunciar en voz alta y a la que se referían como «La Doncella».

Era frecuente referirse a Perséfone y su madre Deméter como aspectos de la misma diosa y eran llamadas «las Deméters» o simplemente «las diosas».

REINO

Como esposa de Hades, es reina del Inframundo, mandaba a espectro, gobernaba a los fantasmas y llevaba a cabo las maldiciones de los hombres.

Como hija de Deméter, ambas diosas fueron honradas como las principales divinidades de la abundancia y de la fertilidad, y por los agricultores que celebraban, en la época de la cosecha, fiestas como las Tesmoforias y las Eleusinias.

REPRESENTACIÓN Y ATRIBUTOS

Se la representa siempre joven con un ramo de narcisos o también sentada en un trono de ébano con una antorcha en la mano. Otras veces la encontramos en un carro tirado por caballos negros, junto a Hades.
Su atributo es la granada.

MITOS Y LEYENDAS

    Orfeo y Eurídice, de Rubens 
  • El romance de Eurídice y Orfeo. Perséfone, como despiadada reina de los muertos, sólo mostró clemencia una vez. Tras la muerte de Eurídice la música de Orfeo era tan arrebatadoramente triste que la diosa se conmovió y permitió que éste se llevase a su esposa de vuelta al mundo de los vivos con la condición de que ella caminase tras él y él nunca intentase mirarla a la cara hasta que estuviesen en la superficie. Orfeo accedió pero falló, al mirar atrás casi al final para asegurarse de que su esposa le seguía, y perdió a Eurídice para siempre.

    Venus y Adonis, de Ch. J. Natoire 
  • El romance de Adonis y AfroditaCuando Adonis nació, Afrodita lo tomó bajo su protección y fue hechizada por su belleza sobrenatural. Afrodita se lo dio a Perséfone para que lo cuidara, pero ésta también quedó asombrada por su belleza y rehusó devolvérselo. La discusión entre las dos diosas fue resuelta por Zeus (según otras versiones, por Calíope) quien decidió que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año solo.

  • Cuando Hades persiguió a una ninfa llamada Mente, Perséfone la convirtió en una planta de menta.

    Teseo y Piritoo jugándose a Helena
    a los dados, 
    Odorcio POLITI
     
  • El cortejo de Pirítoo. Pirítoo y su amigo Teseo prometieron casarse con sendas hijas de Zeus. Teseo escogió a Helena, la secuestró con la ayuda de Pirítoo y decidió retenerla hasta que tuviese la edad de casarse. Dejaron a Helena con la madre de Teseo, Etra, y viajaron al inframundo, reino de la elegida de Pirítoo, Perséfone, y del marido de ésta, Hades, quien fingió ofrecerles hospitalidad y preparó un banquete. Tan pronto como la pareja se sentó, las serpientes se enroscaron en torno a sus pies, atrapándolos. Teseo fue finalmente rescatado por Heracles pero Pirítoo no tendría esa suerte.




clásicos: Perséfone/Proserpina

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